Día 3: Humildad y Sencillez PDF Imprimir Correo
Escrito por Padre Lucas Lafleur, msc.   
Miércoles, 13 de Julio, 2011

Equipo Responsable de la Celebración: Cristo es la Roca (Praderas V – Ginaka - Jardines de Las Praderas). Com. Renovados por el Espíritu Santo – Com. Pablo – Alianza de Amor. Com. Obreros en la Viña del Señor. Jesús es Luz (Daniel Mauricio I y II - Cohisa IV y VIII Las Trinitarias I y II - Las Terrazas - Residencial Carol). Com. Shalom – Hijas de Dios Vivo-Nueva Alianza.

Celebrante: P. Miguel José Vásquez, msc - Director de la revista Amigo del Hogar - Párroco de Los Prados (Nuestra Señora del Sagrado Corazón).

Liturgia de la Palabra: Primera Lectura: Exodo 3, 1-6. 9-12; Salmo: 102; Evangelio: Mateo 11, 25-27.

 

¿Por qué hablar de humildad y sencillez?

En el trabajo por el reino, en la lucha por la vida, corremos el riesgo de claudicar o descorazonarnos. La injusticia sigue vigente, el mal está muy presente, el perdón es escaso y la esperanza a veces se apaga. Cómo mantener la perseverancia tenaz, de no separamos nunca de la búsqueda del bien, y cómo enfrentar el mal sin que lleguemos a ser personas duras, sin que muera la humildad.

 

El tema en el Evangelio de hoy

Aquí el Señor nos revela una dinámica especial. En primer lugar, nos hace notar como solo el corazón de los sencillos y humildes puede conocer a Dios. Es que los otros están tan «copado», tan llenos de cosas, tan ocupados por los bienes materiales e incluso intelectuales que les es imposible conoce a Dios, quien se expresa en la simplicidad, en la sencillez. No se requiere tesoros ni sabiduría para conocer a Dios.... Por el contrario, estas son más bien trampas que ciegan, que nos desvían del camino.

En el afán por tener y saber, empezamos a poner una serie de prioridades que poco a poco nos van sumiendo en la oscuridad, al tener tanto que realizar antes de llegar a ocuparnos de lo verdaderamente importante, de lo único que interesa. Nuestro afán de poder, riqueza, de fama..en fin , nuestra soberbia y nuestro orgullo ciegan.

Y es que cuando se trata de Jesucristo todo parece al revés. Y tenemos que estar dispuestos a abrirnos a esta óptica si queremos entenderlo, conocerlo y seguirle. Si nos quedamos en lo «Universalmente «aceptado, en los convencionalismos, no perdemos y jamás los conoceremos. Debemos tener en cuenta que solo podemos conocer al Padre si Cristo , el hijo, nos lo revela. Y solo lo conocemos si somos capaces de hacernos como niños, humildes, sencillos. Si somos capaces de desarmar el intricado aparato, lleno de recovecos, repisas, cornisas y adornos que hemos armado para alcanzarlo. No necesitamos que una «torre de babel» para llegar a Él. Debemos ver dentro de nuestro, en nuestros corazones, y con el la Gracia de Dios Padre y la Vida Eterna.

Vivir con sencillez es dar el mejor uso de aquello que tienes y desprenderte de aquello que no utilizas. Sencillez es reconocer la belleza en las cosas naturales de la vida y no dejarse impresionar por aquello que más se ve. Para encontrar la sencillez debemos ser libres de toda atadura...Amar las cosas sencillas es humildad. Significa respetar todo aquello que la vida te presenta, Significa apreciar y valorar cada cosa en su medida. Significa permanecer enfocado en la paz interior y no perder el bienestar personal.

«Aprendan de mí que soy manso y humilde corazón»
(Mt 11, 29 - 30)

 

Mirando a María

María es la mujer humilde y sencilla. Cuando hablamos de la sencillez nos viene a la mente palabras como: simplicidad, naturalidad, inocencia, humildad, bondad, docilidad, pequeñez.... Cuando pensamos en María nos es fácil asociarla a estas características porque esta mujer vivió lo extraordinario de forma ordinario. Su vida no fue un camino fácil pero lo vivió desde la confianza total en Dios. Solamente las almas sencillas dan la impresión de hacer fácil lo difícil. Al igual que la sencillez con la que Dios hizo presente en la historia, rompe nuestros esquemas y nos sorprende la sencillez de vida de María.

Es la humilde servidora del Señor que ha renunciado a sus planes para ponerse totalmente al servicio de Dios, no vive centrada en sí misma sino en Dios y su reino. Su fortaleza fue constantemente probada: huida a Egipto, el Hijo que se pierde en la marcha a Jerusalén, la gente decía que había enloquecido, es perseguido y asesinado.

Todo esto es una dura prueba para María. Su humildad y su fuerza nacen de la seguridad de que su vida está en las manos de Dios y de que el bien triunfará sobre el mal. Con su tenaz perseverancia sigue al hijo hasta la cruz, sin llegar a abrir un espacio en su corazón para el odio ni para la venganza. Con el hijo perdona a los verdugos y renueva su fe profesada ante el Ángel de que para Dios no hay nada imposible, Él sacará vida de la muerte. Por eso María se une al grupo de los discípulos y en el nombre del resucitado continúa la obra del Reino.

 

DIOS no te prometió días sin dolor,

risa sin tristeza, sol sin lluvia,

pero él si prometió fuerzas para cada día,

consuelo para las lágrimas,

y luz para el camino.

Facundo Cabral
03/02/2011

 

¿Por qué no hablar de este tema en la casa, en familia?

Por ejemplo, contestar juntos las siguientes preguntas y mañana (en la iglesia) compartir su reflexión con nosotros.

Jamás Humillas A Los Demás

¿Qué es la humildad?

La humildad es la capacidad que tiene una persona para reconocer su justo valor; para mantener una buena autoestima y valorar a las demás personas por sus convicciones, por sus valores y por su práctica cotidiana. Está relacionada con la capacidad de cada persona de establecer relaciones interpersonales basadas en el reconocimiento de nuestras capacidades y las de los demás, así como tener conciencia de nuestros límites y de los ajenos.


REFLEXIONA CON TU FAMILIA O GRUPO SOBRE QUÉ SIGNIFICA SER HUMILDE.

¿De qué forma se ejerce la humildad?

Podemos ser humildes cuando:

  • Aceptamos las capacidades de los demás.
  • Reconocemos la propia realidad, sin caer en la arrogancia.
  • Somos sencillos, sinceros y veraces.
  • Pedimos ayuda siempre que la necesitemos y reconocemos que no somos Autosuficientes.
  • Escuchamos a los demás y dejamos de hablar de nosotros mismos.


COMPARTE CON TUS AMIGOS, AMIGAS Y FAMILIARES CÓMO PONER EN PRÁCTICA LA HUMILDAD.


¿Cómo nos ayuda el valor de la humildad a tomar decisiones correctas?

La humildad es lo contrapuesto a la soberbia y a la prepotencia; está relacionada con la capacidad de cada persona para hacer un manejo adecuado de las relaciones sociales de poder. Por lo cual la humildad es un valor que permite actuar con integridad en todas las acciones de cada ser humano, así como mantener el equilibrio entre el respeto por uno mismo y el respeto a los demás.